El calor, soportable hasta ahora, es fuente inagotable de conversaciones intrascendentes. No sé de que hablar en el ascensor. Mi jefa me llama a su despacho. Me encuentro por la calle al compañero de la facultad de turno... Gracias, calor, por ser el eterno comodín de turno.
Os pongo una noticia de hace un par de años, pero viene bien recordar en estas fechas.
Y es que el calor, que deprime, que irrita... como mejor se arregla es con unas buenas vacaciones.
http://www.universia.es/portada/actualidad/noticia_actualidad.jsp?noticia=93430
Oniromancia
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- ¿Por qué te empeñas en querer ser ciego?
- Para desconocer el color del miedo.
Hace 10 años
