Lo siento, no se me ocurre otro título. Acabo de caer en el pecado femenino más común, según el estudio del Vaticano, la soberbia.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Hombres/mujeres/pecan/igual/elpepusoc/20090218elpepusoc_4/Tes
En el trabajo hablábamos de la curiosa noticia. ¿Somos realmente las chicas más soberbias, y los chicos más lujuriosos? Yo misma me he sorprendido cayendo rendida a un contador de visitas (la veréis en la columna derecha). No tengo muchos contactos, es más puedo contar con los dedos de las manos a quién le he hablado del blog, pero no podré evitar una punzada de orgullo cada vez que el numerito de marras suba...
Soberbia, lujuria... pecados capitales que me resultan extraños en mi día a día. Los identifico más con un asesino en serie tipo "seven" o con los helados edición limitada del verano. Creo que ése es uno de los grandes males de la Iglesia Católica, tienden a etiquetar a las personas con esterotipos arcaicos y manidos, o palabras casi en desuso.
Y hablando de noticias de religión, "La confesión, un sacramento en crisis". Éste es uno de los titulares del periódico "La Nación" de Argentina. Según este artículo,el 30 por ciento de los practicantes italianos no considera necesario confesarse con un sacerdote. un 10% cree que dificulta su diálogo con Dios.
Sinceramente, no creo que a nadie le interesen mis pecados. Los pecados son tan íntimos como la propia convicción religiosa de la persona. Tan (o tan poco) interesantes como lo que se siente cada vez que se establece una conexión íntima con quien se considera la Trascendencia.
Tan (o tan poco) interesantes como las miserias y grandezas de un ser humano en la sociedad, de una gota en el océano del mundo. Recibirlas merecen algo más que un "ego te absolvo". Porque son esas miserias, esas grandezas, las que nos distinguen a unos de otros. Las que nos confieren un halo único.
Oniromancia
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- ¿Por qué te empeñas en querer ser ciego?
- Para desconocer el color del miedo.
Hace 10 años
