Siempre me ha gustado este personaje... una chica que siempre parecía meterse en líos. Incluso tenía mis puntos de conexión con ella (sobre todo mi éxito con lesbianas espectaculares, pero eso es otra historia que ya os contaré). Aun así, se suponía que reflejaba el estereotipo de chica, treintaitantos, rellenita, con mala suerte en el amor y patosa como ella sola. Pero no nos engañemos...
La nueva Bridget Jones no está preocupada sólo por sus kilitos de más, también por el colesterol y el ácido úrico.
La nueva Bridget Jones no tiene un pisito en un barrio residencial londinense, está pagando hipoteca de un piso supervalorado o comparte un subarriendo con tres más.
La nueva Bridget Jones no tiene el eterno trabajo de secretaria del jefe macizo, sino que está subcontratada por una ETT y gana 700 euros al mes.
La nueva Bridget Jones no conquista a Mark Darcy, abogado de la ONU con cuerpo de infarto... sino a un licenciado en derecho o subcontratado como ella o que trabaja en un despacho de becario 12 horas diarias.
Las bragas de la nueva Bridget son igual de grandes, pero no fueron compradas en Marks and Spencer´s sino en el mercadillo, cosas de la crisis.
Aunque la nueva y la antigua Bridget tienen algo en común por encima de todas las diferencias... tiene ese grupo de amigos incondicionales con quien puede contar siempre...
Alguna Bridget en vuestra vida?? Antigua o nueva??
Oniromancia
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- ¿Por qué te empeñas en querer ser ciego?
- Para desconocer el color del miedo.
Hace 10 años
